Esos pequeños placeres - 25 de Septiembre de 2011 - Mural - Guadalajara - Noticias - VLEX 319136639

Esos pequeños placeres

Autor:Sergio Zepeda
 
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Fotos: Aggi Garduño

Enviados

MANIZALES, Colombia.- Este país es el tercer mayor exportador de café a nivel mundial, sólo después de Brasil y Vietnam. En 2010, exportó 9 millones 200 mil costales, la mitad de la producción vietnamita y cinco veces menos que la brasileña, de acuerdo con los últimos datos de la Organización Internacional del Café.

Pero hablar de números para referirse al Triángulo del Café no le hace justicia. Capturar el espíritu de la región conformada por los departamentos de Risaralda, Caldas y Quindío requiere adentrarse en sus fincas y dejarse llevar.

Para hacerlo, nada como amanecer una casa que de inmediato adoptamos como nuestra. Bastó seguir un par de instrucciones: primero, levantarse y caminar en calcetines por el pasillo; después, pasar frente a la cocina y percibir el aroma del café recién hecho que acompaña un desayuno de arepas con mantequilla, huevos revueltos y jugo.

Son esos pequeños placeres los que se quedan con nosotros un par de horas más tarde, mientras avanzamos por la carretera en las cercanías de Manizales, capital del departamento de Caldas. Vamos rumbo a una finca cafetera donde nos explicarán qué distingue al café colombiano y cómo se cultiva.

Lo que cabe en una taza

A diferencia de Brasil, el mercado del café colombiano suele privilegiar el lado gourmet, cuidando el tipo de grano, la trilla y el proceso de tostado. La mayoría del café colombiano destaca por su suavidad, acidez y algunos tonos cítricos; para los colombianos saber distinguir esas cualidades cobra cada vez más importancia.

"El café está tomando gran parte del mundo como un tema cultural: si yo sé de un buen café, si yo tomo un buen café, eso me da un estatus cultural dentro del sitio en el que me muevo", dice Manuel Narváez, director comercial de Hacienda Venecia.

Acto seguido, prepara una taza de café exprés y nos invita a catarla con la ayuda de una pequeña caja de aromas llamada Le Nez du Café (La nariz del café), creada en 1998 por el francés Jean Lenoir a petición de la Asociación de Cafeteros de Colombia. Se trata de 36 fragancias que sirven para describir una taza. En la taza que nos sirve Manuel, de inmediato identificamos vainilla, caramelo, chocolate y un ligero sabor a naranja.

¿Pero cómo es que cultivan los granos que utilizan en el café que nos acaban de servir? Para saberlo, debemos acompañar a Manuel en una caminata por ciertas zonas de la finca. La próxima cosecha, una de las dos que se hacen en el año, comenzará en...

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