Abusos... ¡expulsados! - 21 de Julio de 2014 - Mural - Guadalajara - Noticias - VLEX 520595010

Abusos... ¡expulsados!

Autor:Cristopher Sainz
 
EXTRACTO GRATUITO

¿Es posible evitar el acoso escolar?

Esta pregunta se hacen miles de maestros, alumnos, padres de familia y autoridades educativas... Y la respuesta es, sí.

Buenas intenciones todos las tienen, incluso la SEP ya estructuró un esquema nacional para atenderlo ante el crecimiento del problema.

A nivel nacional se han reportado casos de niños abusados, y hasta muertos.

De acuerdo con cifras oficiales, de enero del 2011 a diciembre del 2013 se reportaron en Jalisco 353 casos de bullying, y de ellos la mitad fueron en la zona metropolitana.

Los Municipios con más incidentes fueron Guadalajara y Tlajomulco, con 49 y 37 respectivamente; Zapopan y Tlaquepaque empataron con 37 casos, mientras que Tonalá tuvo 34 agresiones.

"Hay muchos casos (de abuso) que no se saben, que no salen a la luz pública (...) Quizá los que lo vivimos o los que tenemos los argumentos de las víctimas en las manos nos damos más cuenta, el ver abuso sexual en escuelas, y ver la indiferencia de los maestros como un 'no pasa nada', que se vuelve un juego, porque pensamos que es un juego", dijo María Isabel Gómez, activista de la Asociación Jalisciense de Padres de Familia en Contra de la Violencia y el Acoso Escolar en la Educación Básica (Asjapava), durante un panel sobre éste problema.

Ante este escenario, en planteles públicos los programas anti acoso son incipientes, pero ya hay varios casos particulares de éxito.

"Aquí hay tolerancia cero (al bullying): tenemos un reglamento de respeto muy estricto, las faltas de respeto tienen consecuencias sólidas, por ejemplo: no aceptamos que haya apodos, a todos se les debe de llamar por su nombre, hay respeto de todos para todos, los alumnos con sus compañeros, con los guardias, con las afanadoras", explica Carmen Torres, directora de Secundaria del Centro de Desarrollo Integral Arboledas.

"No se permiten las burlas, no se permite hacer menos a los demás, aquí no hay lo de llamar a otro 'el gordito'".

Los maestros tienen un protocolo para identificar casos de hostigamiento entre los alumnos a su cargo. Si advierten un cambio de actitud en un alumno tienen que indagar y, en su caso, reportarlo a la Dirección para que se haga un seguimiento.

Cuando se detecta un caso existe la "Escalera de consecuencias": no expulsan al niño agresor a la primera incidencia, se le aplican algunas medidas disciplinarias, pero primordialmente se hace un seguimiento psicológico junto con su familia.

"Esto se debe de atacar desde varias perspectivas, en la...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA