Casas mexicanas - 29 de Octubre de 2013 - Mural - Guadalajara - Noticias - VLEX 471815494

Casas mexicanas

RESUMEN

Especial Entremuros.

 
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Estética que enriquece

Los paisajes de postal que visten el ambiente a lo largo y ancho de la República también son la inspiración para muchos de los arquitectos e interioristas al momento de crear una obra habitacional.

Colores, ritmos, cultura, espacios, olores, todo puede conjuntarse cuando se trata de renovar, intervenir o generar una residencia, lo importante es hacerla parte de ese entorno y que proyecte, a su forma, la rica herencia arquitectónica del País.

Ya sea en el Estado de México, Yucatán, Querétaro, Quintana Roo o en la Capital, el trabajo al interior y exterior de estos proyectos de vivienda privada explora las diferentes vertientes de lo tradicional y lo contemporáneo.

Grandes áreas de convivencia, sitios iluminados, expresiones cromáticas únicas y esa mezcla de artesanía con modernismo le dan su carácter particular y su sello distintivo a lo hecho en México.

MÉXICO D.F.

Seduce con sus acabados

Departamento P-901

Ciudad de México

ALAN RAHMANE

Elegancia, calidez y amplitud son algunas de las sensaciones que predominan en el interiorismo de un departamento ubicado en Bosques de las Lomas. Su diseño, realizado por el arquitecto Alan Rahmane, fusiona los acabados, la iluminación y el mobiliario de manera que se comunican visualmente y se complementan.

La idea de este proyecto, según describió el creativo, fue generar espacios a través de bloques que sugirieran las diferentes áreas sin que necesariamente se delimitaran al 100 por ciento. Por medio de las dimensiones y los materiales que tiene cada uno de estos elementos, se crea armonía en el departamento.

Por ejemplo, los bloques de piedra caliza gris son áreas privadas, como los vestidores, y el de madera de nogal sugiere un espacio semipúblico, que es la cocina.

Así, materiales como vidrio, concreto y acero generan ambientes sofisticados y sobrios que se unen con las envidiables panorámicas con las que cuenta el departamento.

En las áreas públicas se utilizó mármol, pero, para lograr un balance visual, se emplearon también toques de madera. Estas zonas funcionan como una sola, y, a través de una oficina en la que prevalece el vidrio, se señaló visualmente el antecomedor, el cual requería un ambiente más íntimo y privado.

Una de las intenciones del diseño fue transmitir calidez desde el primer momento, razón por la cual los muros y plafones del acceso se forraron con madera.

MATICES QUE DAN VIDA

Una gama de tonalidades que va del blanco al negro dio vida al interiorismo. Esta sobria neutralidad se matizó con toques de nogal, a través de los cuales se equilibra el espacio.

El blanco genera amplitud; por eso todo el piso lleva un mármol griego blanco con vetas que van de gris a negro. El gris de la piedra caliza da la sensación de un elemento sólido, monolítico y resistente. Para contrarrestar estos dos materiales, Rahmane utilizó el negro en algunos muebles fijos.

El área de la biblioteca luce como una celosía que recibe los libros, y son éstos los encargados de darle un toque de color al ambiente.

El mobiliario destaca por sus trazos limpios y sutiles, pues, a decir del creativo, estas piezas deben formar parte del proyecto, pero no competir con la esencia del lugar. En ellos predominan acabados en mármol, madera, vidrio, aluminio, piel y telas de algodón.

La luminotecnia del lugar se planteó de forma indirecta por medio de cajillos y los mismos bloques, que funcionan como lámparas. De esta manera, los espacios se iluminan sin que sea evidente de dónde proviene la luz.

La cocina, por ejemplo, se mantuvo con la losa original, y, mediante un plafón de madera de nogal, se crea una lámpara que alumbra y enriquece toda la zona.

Fotos Cortesía: Craft Arquitectos

MÉXICO D.F.

De lo retro a la modernidad

Casa en el Pedregal

Ciudad de México

JUAN CARLOS BAUMGARTNER

En uno de los terrenos del Pedregal cubierto por roca volcánica, se encuentra una casa de los años 50. Este inmueble, que mide 650 metros cuadrados, fue remodelado por el arquitecto mexicano Juan Carlos Baumgartner.

Aunque la estructura original de la obra estaba bien resuelta, fue necesario mover muros y ampliar pasillos. Incluso, como parte de la intervención, se modificó la escalera abarrocada de la entrada y se adaptó una volada que se liga directamente con el acceso principal.

Al ingresar al vestíbulo, que se divide en dos niveles, se aprecia la fluidez visual entre la sala y el comedor. Sobre los muros de estos espacios se colgaron pinturas de arte abstracto con técnica de acrílico sobre tela.

El uso de sillas y sillones diseñados por creativos como Le Corbusier, Mies Van de Rohe y Charles y Ray Eames le imprime un carácter elegante a las superficies públicas.

A un costado de la zona social se ubica un salón de usos múltiples que funciona como family room y cuarto de juegos para niños. Ahí mismo el propietario puso un librero con diferentes entrepaños donde exhibe su colección de cámaras.

Otro de los espacios...

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