Claudia Ruiz Arriola / Sueños guajiros

AutorClaudia Ruiz Arriola

Tuvo de "debate" lo que el Informe de Fox de informativo. O sea, nada. Pero el ejercicio democrático realizado el jueves por los precandidatos panistas en Televisa, sirvió para tantearle el agua a los camotitos que compiten en la elección interna de Acción Nacional. Bajo la mirada irónica de Joaquín López Dóriga, los candidatos del PAN esbozaron sus ideas (es un decir) en los temas de educación, seguridad, creación de empleos y competitividad.

A mi entender, de los tres, quien mejor lució fue Felipe Calderón. De buen humor, elocuente y hasta con unas cartulinitas donde traía sus ideas impresas para mostrarlas a la cámara, como en la "Catafixia de Chabelo" (nomás le faltó una modelo escasa de ropa que paseara sus propuestas por el escenario mientras él hablaba). Felipe se comió a un Santiago Creel, a quien le ha dado por fruncir el ceño, tocarse el corazón y empuñar aire para refutar la imagen de blandengue que dejó como Secretario de Gobernación (el resultado de tanta gesticulación y manoteo es tan convincente como querer convertir a un "Osito Cariñosito" en "Chucky, el muñeco diabólico").

Sin piedad para el dizque favorito de Fox, Calderón no dejó ir la oportunidad de recriminarle a Santiago que si tan buenas ideas tenía en materia de seguridad (Creel proponía consolidar una Policía nacional y hacer a cada elemento policiaco responsable de una calle o zona específica) por qué no las aplicó en sus días en Gobernación (punto, set y partido para Calderón). El ex Secretario de Energía se anotó también un diez al ofrecer lo que muchos ciudadanos seguimos esperando: en caso de que se viole la ley en su sexenio -prometió- no importa quién sea ni por qué motivos ni cuántos sean -a diferencia de Creel- su Gobierno no hará mesas de negociación para tranzar con quien vulnere el Estado de Derecho. Su mano, dijo, "será firme, tirando a dura".

Por su parte, Creel se vio como siempre se ha visto: blando y poco convincente. De hecho el ex Secretario de Gobernación está tan poco convencido de poder sacar las reformas que propone, que acabó pidiendo a los panistas no sólo mantenerse en la Presidencia sino también conseguir la mayoría legislativa (o sea: con un Congreso a modo, sí puedo con el paquete, camaradas).

El que de plano andaba perdido era el "Caballo Negro" (le...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba