Isabel Turrent / Riesgos de la violencia - 14 de Abril de 2019 - Mural - Guadalajara - Noticias - VLEX 777655141

Isabel Turrent / Riesgos de la violencia

Autor:Isabel Turrent
 
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Milkman, la novela de Anna Burns que ganó el Man Booker Prize en 2018, no prometía ser un libro fácil. Burns nació y creció en Belfast durante los "tiempos de problemas" que se extendieron de los sesenta a los ochenta: los años más cruentos del enfrentamiento entre protestantes/unionistas y católicos/nacionalistas en Irlanda del Norte. Así que dejé dormir el libro por meses hasta que la historia lo alcanzó. Milkman es una novela tan cuidada, que regresa a sus personajes y a la trama para perfilarlos con una precisión literaria, que es imposible pensar que Burns la haya escrito en uno o dos años. Después del referéndum de 2016 y de Brexit.

El único indicio de que Burns intentó escribir una metáfora, más allá del recuento novelado y escalofriante de lo que vivió en Belfast, es que nada ni nadie tiene nombre. El escenario es un "distrito", una "comunidad" diferente a la que está más allá del mar o de fronteras sin mapa, con su propia identidad, religión, reglas, silencios, odios y violencia. Los personajes de Milkman pertenecen a esa comunidad, donde cada familia ha enterrado a uno o varios muertos "políticos" (informantes, renunciantes, cualquiera digno de sospecha, o paramilitares) y han aprendido a vivir en la oscuridad: en un hoyo negro de violencia que se ha tragado a muchos y amenaza tragarse a todos.

Sin localización geográfica y sin nombres, la metáfora de Anna Burns es que lo que pasó en Irlanda del Norte puede pasar en cualquier lado. En cualquier territorio polarizado, que destruye puentes de acuerdo, y convoca a la violencia.

Y por supuesto, puede volver a repetirse en ese territorio donde 60% de sus habitantes, de religión protestante, quiere seguir formando parte de Gran Bretaña; frente al 40% de católicos que busca la reunificación de Irlanda.

Para los brexitistas radicales, que quieren abandonar la Unión Europea sin ningún acuerdo que evite una frontera dura entre Irlanda (parte de la UE) e Irlanda del Norte (parte de Gran Bretaña), la posibilidad de que la violencia renazca es una nota desechable al pie de página.

Deberían leer Milkman y viajar desde ahí -del territorio de la literatura- al de la historia. A los setenta, cuando un gobierno tras otro había intentado resolver inútilmente el conflicto anglo-irlandés, antes...

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