Mitos invernales - 1 de Diciembre de 2019 - Mural - Guadalajara - Noticias - VLEX 828204289

Mitos invernales

Autor:Sineli Santos
 
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Esa voz interior que te pide más comida durante el invierno te está haciendo una mala jugada.

Cuando la temperatura baja y el cuerpo lo resiente no basta con estar abrigado, aumenta la sensación de ingerir más comida y bebidas calientes como una forma que las personas sienten que pueden protegerse del frío, pero esto puede afectarte como corredor e incluso dejarte unos kilos de más.

Los corredores no están exentos de ser tentados por la comida. Al contrario, al bajar el número de entrenamientos por semana y pasar más tiempo en casa durante este período de temperaturas bajas, el organismo pide más alimento... y si es dulce mejor.

"Es una sensación normal, pero no hay que caer en el juego del sube y baja. La parte calórica no cambia mucho. Hay que tener en cuenta en la alimentación ser más específico en (la ingesta de) vitaminas y minerales. Éstos los encontramos en frutas y verduras, y se deben de adquirir en mayor proporción para evitar enfermedades", explica la atleta Olimpia Villalobos.

"Generalmente una comida completa tiene que estar balanceada, pero siempre se aconseja, en el plato del bien comer, que las frutas y verduras vayan en los tiempos principales: desayuno, comida y cena, cuando es época de frío", explica Villalobos, quien, además de ser saltadora con pértiga, es especialista en nutrición.

Con la hidratación sucede algo peculiar. Mientras más capas de ropa uses mayor será la transpiración, además de que disminuye el número de veces que se acude al baño con la finalidad de mantener caliente el vientre. Por eso no se debe de descuidar la hidratación, consumir el agua que regularmente se ingiere, algunos jugos de fruta natural o electrolitos.

"También cuando hace frío se tiene el mito de que casi no hay deshidratación y que sólo ocurre cuando hace calor, pero pierdes agua porque estás más abrigado, y al estar así, sudas más", señala Villalobos.

Hay ocasiones en las que el hambre no se aplaca con frutas o verduras, y es ahí cuando las semillas o los frutos secos entran en acción. La fibra, grasas, minerales, antioxidantes, omega 3 y agua que contienen pueden suplir una taza de chocolate caliente o...

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