Paloma Ramírez / Cuadernillo de viaje - 18 de Mayo de 2019 - Mural - Guadalajara - Noticias - VLEX 784992441

Paloma Ramírez / Cuadernillo de viaje

Autor:Paloma Ramírez
 
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Uno no se percataría de algunos recuerdos que guarda en la memoria si no fuera porque se tropieza con ellos. Hace unos días, miraba aquella película (dirigida, actuada y escrita por Rupert Everett) que trata sobre los últimos años de vida de Óscar Wilde. Es cierto que me entristeció enterarme de que este magnífico escritor sufrió encarcelamiento y exilio debido a su homosexualidad. Pero lo que, en verdad, me conmovió fue recordar, al tiempo que avanzaba la trama, un cuento infantil que Wilde escribió a finales del siglo 19 y que leí cuando niña.

En esta película, la historia del autor irlandés se entrelaza con la de un cuento cuyos personajes principales son la estatua de un príncipe y una golondrina. Así, las últimas palabras que escuchamos en el filme están tomadas de El príncipe feliz, en específico, cuando Dios le pide a uno de sus ángeles que le lleve los objetos más preciados de la ciudad. Éste regresa con un corazón de plomo y con el cuerpo, ya sin vida, de una golondrina. Ahí, en ese momento, no sólo recuperé de golpe las imágenes que me había formado la primera vez que leí la historia, sino que regresaron con toda la emoción de la niñez.

En casa de mis padres había una pequeña biblioteca con varios ejemplares de encuadernación elegante. Un día la descubrí por mi cuenta, como se suelen encontrar los verdaderos tesoros. En su mayoría estaba integrada por libros para adulto. La Segunda Guerra Mundial, los misterios del universo y el funcionamiento de diversos aparatos eran temas que le apasionaban a mi padre. En los estantes también había novelas de indiscutible valor literario, pero poco llamativas para una niña, como La guerra y la paz, de Tolstói o Papá Goriot, de Balzac. No sucedía lo mismo con los cuentos completos de Óscar Wilde, que me leí de cabo a rabo.

Imagino que Wilde me cautivó porque le habla a los niños como si fueran realmente personas, es decir, sus cuentos están muy lejos de ser condescendientes para con sus lectores. Abordan temas profundos como el amor, la muerte, la frivolidad o la caridad... Muchos de ellos están empapados de ironía y rompen con los estereotipos que desde pequeños se nos imponen. Admiten diferentes niveles de...

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