DE POLÍTICA Y COSAS PEORES / Vida privada - 28 de Enero de 2012 - Mural - Guadalajara - Noticias - VLEX 348137630

DE POLÍTICA Y COSAS PEORES / Vida privada

Autor:Catón
 
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En su lecho de agonía el señor le dijo a su mujer: "De los 10 hijos que tenemos pienso que el menor no es mío. Dime la verdad, para poder morir en paz". "Es hijo tuyo -respondió la esposa-. Lo juro ante Dios". El señor, entonces, cumplió su ofrecimiento y murió en paz. Y dice la señora para sí: "Menos mal que no preguntó por los otros nueve"... Rosilita era alumna de un colegio en el cual las maestras calificaban a las alumnas con el sistema americano, usando letras en vez de número: la A correspondía a la máxima calificación; la F a la más baja. Cierto día Rosilita hurgó entre las cosas de su mami y dio con su licencia de manejar. Después de examinarla concienzudamente le dijo a su mamá: "Ya sé cuántos años tienes: 35". "Así es, en efecto -sonrió la señora-. Ésa es mi edad". "Y también sé -prosiguió la chiquilla-, por qué mi papá se divorció de ti". "¿Por qué?" -preguntó, inquieta, la mamá. Contesta Rosilita: "Sacaste una F en sexo"... Don Adolfo Ruiz Cortines posee un rico anecdotario. Con lo que de él se cuenta podrían llenarse varios tomos de tomo y lomo. Sucedió, según cierto relato, que siendo don Adolfo presidente de la República un compadre suyo, vecino de un pequeño lugar del sur de Veracruz, le pidió apoyo para ser alcalde de su pueblo. Bien conocía don Adolfo a su compadre: era bien apreciado en su comunidad; formaba parte de varios clubes de servicio, en los cuales hacía obras benéficas; gozaba bien merecida fama de hombre trabajador y honrado; se conocían sus dotes de esposo fiel y excelente padre de familia. Así pues le sugirió que diera a conocer en el pueblo su aspiración de ser alcalde; seguramente recibiría el apoyo de la población, al cual añadiría don Adolfo, oportunamente, su respaldo para llevarlo al anhelado cargo. Pero ¡ah, la política! No habían pasado ni dos semanas cuando el compadre de Ruiz Cortines hizo otra vez el viaje a México y se le apersonó de nuevo en el Palacio Nacional. "¿Cómo le va, compadre? -le preguntó, solícito, don...

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