Ricardo Elias / La Señora de... - 3 de Abril de 2014 - Mural - Guadalajara - Noticias - VLEX 502745006

Ricardo Elias / La Señora de...

Autor:Ricardo Elias
 
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Si es usted hombre, ¿es de los que les importa que su apellido sea transmitido a las siguientes generaciones, o le importa un bledo si "se pierde" en el tiempo?

Y si es usted mujer, ¿es de las que no les importa preservar su nombre y al casarse utilizan el apellido de su esposo y se convierten en la "señora de..."?

Hasta ahora, los apellidos se identifican como "apellido paterno" y "apellido materno" y el orden en que se utilizan en el nombre de una persona es: primero el paterno y luego el materno.

Este orden es muy posible que cambie.

De aprobarse la iniciativa que la diputada Gabriela Andalón presentó en el Congreso de Jalisco, nacer hombre en este Estado no significará la posibilidad de "perpetuar" el apellido, y ser mujer no representará quedar forzosamente en lugar secundario en el nombre de los hijos.

La propuesta de la legisladora plantea reformar la Ley del Registro Civil para que el orden de los apellidos sea elegido libremente por los progenitores, y de esta manera sean ellos y no la ley o las costumbres los que definan cuál de sus apellidos es el que se transmitirá a las siguientes generaciones.

Para ello se eliminarían los términos "apellido paterno" y "apellido materno" de las actas de nacimiento y serían sustituidos por los conceptos "primer apellido" y "segundo apellido".

Aplaudo esta iniciativa, que pone en igualdad de condiciones a las mujeres para elegir el nombre de sus hijos y tener iguales posibilidades de "perpetuar" su apellido, o de elegir el que más les guste o les convenga.

Si su nuera se apellidara, por ejemplo, Rockefeller, Gandhi o Picasso, ¿le gustaría que sus nietos llevaran en primer lugar ese apellido?

Esta iniciativa permitirá también corregir otras injustas y desagradables situaciones. Si una mujer tiene un hijo con una persona que resultó ser un canalla, no tiene por qué ponerle el primer apellido de una persona que, cada vez que lo escuche, le darán ganas de estrangularlo.

Y si el padre es un delincuente o criminal, tampoco tiene por qué transmitirle a sus hijos el estigma de una persona non grata o ligada al crimen, y que le generará problemas el resto de su vida.

Es extremo el ejemplo pero, imaginen la vida que le esperaría a un niño apellidado Hitler o Bin Laden.

En la reforma propuesta a los Artículos 42 y 46 de la Ley del Registro Civil, los apellidos elegidos y su orden deberán mantenerse para todos los descendientes inmediatos de la misma filiación. Lo anterior es obvio,...

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