SAN CADILLA - 12 de Agosto de 2012 - Mural - Guadalajara - Noticias - VLEX 393882690

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Época dorada

Y cuando Oribe Peralta metió el segundo gol creí que, como dijo Valdano, iba venir mi mamá a despertarme y a decirme que era hora de ir a la escuela.

Pero no... el oro de México en los Juegos Olímpicos es real.

Tan real como el progreso del futbol mexicano a nivel de Selecciones, tan real como los títulos Sub 17 en 2005 y 2011, y tan real como el tercer lugar del mundo en Sub 20 del año pasado.

¡Habráse visto! La Federación Mexicana de Futbol poniendo la muestra a las demás federaciones sobre cómo trabajar con planeación, recursos económicos, visión a largo plazo y continuidad en el proyecto que encabeza Chepo de la Torre, y que en esta Selección representa el "Flaco" Tena.

Dicen que el éxito tiene muchos padres y éste es el caso: Los jugadores, que sacaron lo mejor de sí en los momentos precisos y, como desde los Panamericanos, fueron de menos a más en todos los torneos que participaron y que ganaron. No sólo los medallistas, sino todos los que formaron parte del proceso.

El cuerpo técnico, que no se anduvo con inventos ni protagonismos, implementó un sistema de juego y lo respetó hasta el último día. Chequen, por favor, cuántos goles obtuvo México basado en que los delanteros presionaran la salida.

Los federativos, que han dado a las Selecciones el mayor presupuesto en la historia y total libertad a los entrenadores.

Los clubes, que han trabajado e invertido en la formación de jóvenes y que prestaron a los jugadores para que pudieran disputar 38 juegos previos -entre amistosos y oficiales- y se concentrarán semanas antes.

Pero todo esto tiene una gran lección, y ésa, señores pateabalones, es la disciplina.

El parteaguas de esta camada fue el castigo, tras la orgifiesta en el Hotel Quito, que impuso Chepo y que le costó tirar a la basura la Copa América pero dejó un mensaje claro. Instalar esta política de "cero tolerancia" le había costado la cabeza a Néstor de la Torre. No obstante, la lección quedó aprendida.

Nadie pretende que los pateabalones sean monjes, pero sí que entiendan que hay momento y lugar para cada cosa.

Tan acostumbrados a la derrota, los mexicanos solemos desconcertarnos en el triunfo y no faltarán los...

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