San Cadilla / La Dominguera - 4 de Enero de 2015 - Mural - Guadalajara - Noticias - VLEX 551352562

San Cadilla / La Dominguera

 
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Un 'Tronco' en el Madrid

Quizá no muchos recuerden a aquel colombiano de 1.86 metros, que no tuvo éxito en la Selección de Colombia, pero que fue fichado por el Real Madrid en plena época de Los Galácticos.

"Por ahí dicen que yo soy muy malo... pero estuve 14 años Europa y eso no es fácil", dijo Edwin Congo en una entrevista reciente.

Aunque para la mayoría no era más que un jugador de medio pelo intentando llegar a Primera, él tenía bien claro lo que quería, al grado de desobedecer a sus padres y aferrarse a su historia dentro del balompié.

Nació en Bogotá, en 1976, hijo de un padre administrador y de una trabajadora social, quienes le prohibían el deporte y le exigían demasiado en las notas escolares. Más tarde debutaría con el Once Caldas de una forma impredecible.

EL MALITO RECHAZADO

Su sueño era jugar al futbol profesional, aunque el desencanto llegó pronto: una de las escuelas de futbol de mayor prestigio en Colombia, la Sarmiento Lora, lo rechazó.

Así de simple, los entrenadores del centro formativo del cual han surgido estrellas como Miguel Calero le dijeron que mejor se dedicara a otra cosa.

"Intenté jugar en la Sarmiento Lora, pero yo era muy malito para la Sarmiento", recuerda en su retiro, con tono triunfante.

Los comentarios en contra de sus condiciones no le bajaron el ánimo, algunos en el medio de plano lo comenzaron a conocer como el "Tronco", pero tarde o temprano se iba a defender de las críticas.

Tanto amaba al futbol que todos los días jugaba a escondidas de sus padres, quienes gozaban de una aceptable condición social y económica, y lo último que deseaban era que Edwin se convirtiera en futbolista profesional.

A su casa no podía llegar sucio, tenía que disimular que había estado jugando con sus amigos del barrio, y eso le trajo resultados. Muchos en Buenaventura -donde creció- se sorprendieron cuando lo vieron debutar.

AL ONCE CALDAS

Su mamá odiaba el futbol al grado de que lo mandó a estudiar a Manizales.

Sus notas en Odontología eran de las mejores de su generación y tal parecía que el romance entre Congo y el deporte terminaría pronto dadas sus condiciones de estudiante excelente. Pero el destino dijo otra cosa.

Entre el segundo y el tercer semestre formó parte del equipo universitario y fue cuando cambió su vida. Ahí conoció a Martín Sierra Quiroz, quien se enamoró de las facultades del espigado delantero y lo promovió para que jugara con el Once Caldas.

El sueño se le cumplió. Congo debutó en 1995 con Los Albos y...

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