Tormenta deportiva - 30 de Marzo de 2019 - Mural - Guadalajara - Noticias - VLEX 774202785

Tormenta deportiva

Autor:Isaac Flores
 
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Había una vez una época en la que mi teléfono no tenía aplicaciones de mensajería, ni redes sociales, mucho menos una cámara capaz de tomar fotos dignas de un profesional. Luego llegó mi actual smartphone y todo eso cambió.

Nunca más lo dejé en casa.

Esta semana probé el auto más asequible de Tesla en su versión deportiva: el Model 3 Performance. Y pasó exactamente lo mismo. Porque a lo largo de cuatro días, tuve que olvidar algunas cosas sobre cómo manejar un vehículo.

Para empezar, el Model 3 no se arranca de forma normal. De hecho, carece de un botón de encendido. Basta con subir al habitáculo, colocar la llave a un costado del portavasos y cambiar la palanca de velocidades a Drive.

Tienen toda la razón si piensan que esto sólo es un pequeño detalle, sin embargo, así es todo en el Model 3: lleno de detalles poco convencionales.

Por ejemplo, casi todas las funciones se controlan a través de la inmensa pantalla de 15 pulgadas instalada en el tablero. Desde ésta se desbloquean las puertas y la cajuela, se abre el puerto de carga, se ajusta la velocidad de los limpiaparabrisas e incluso se ajusta la apertura de las rejillas del aire acondicionado.

Esta pantalla también despliega Google Maps con los cargadores más cercanos a la ubicación, permite navegar en internet y elegir música en streaming a través de la app de TuneIn.

¿Y las intermitentes? Bueno, pues es lo único que no se controlan desde ahí, sino que cuentan con un botón físico junto al retrovisor. Se trata de una pequeña isla análoga en el mar de digitalización que ofrece este Tesla.

Pero digital no significa que sea aburrido. Por el contrario, es el juguete más divertido que te puedes imaginar. Llevar el acelerador a fondo es sinónimo de sentir cómo la fuerza te empuja contra el asiento...

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